Una mujer fue sorprendida intentando sustraer varios juguetes de un Coppel en el municipio de Chimalhuacán, Estado de México, hecho que fue frustrado por empleados del establecimiento. El valor de la mercancía hurtada asciende a aproximadamente dos mil pesos, según reportó el periodista Carlos Jiménez, conductor del programa C4 en Alerta.
En un video difundido, se observa cómo la mujer es rodeada por trabajadores de la tienda, quienes le solicitan que entregue los artículos que ocultaba bajo su ropa. Una guardia de seguridad se escucha decir: “Revísale bien el vestido, porque ve todo lo que trae (…) Consíganme una patrulla (…) ¿Con quién vienes?”, mientras realiza una revisión minuciosa.
Durante la grabación, la mujer comienza a sacar diversos juguetes de entre sus prendas, mientras los empleados recuperan los objetos que caen al suelo. Este incidente ocurrió a la vista de varios clientes presentes en la tienda.
Los trabajadores advirtieron que llamarían a la policía para atender el caso; sin embargo, de acuerdo con C4 en Alerta, los agentes municipales nunca llegaron al lugar, por lo que no se concretó ninguna detención.
Desde una perspectiva legal, el Código Federal establece en su artículo 369 que el robo se considera consumado desde el momento en que el objeto es poseído por quien no tiene derecho a él, incluso si posteriormente lo abandona. El artículo 369 Bis señala que para fijar el valor de lo robado y la multa correspondiente se toma en cuenta el salario vigente al momento del delito.
El artículo 370 establece que la pena por robo puede ser de hasta dos años de prisión si el valor de lo hurtado no excede cien veces el salario mínimo; si supera ese monto, las penas pueden aumentar hasta cuatro años, y hasta diez años si el valor excede quinientas veces el salario. Las multas oscilan entre cien y quinientas veces el salario.
Finalmente, el artículo 372 contempla que si el robo se realiza con violencia, la pena puede incrementarse de seis meses a cinco años de prisión, y si el acto ilícito constituye otro delito, se aplican las reglas de acumulación.
Este caso pone en evidencia no solo las estrategias que algunas personas emplean para intentar evadir la vigilancia en tiendas departamentales, sino también las limitaciones en la respuesta policial ante delitos menores, que afectan la seguridad y confianza de la ciudadanía en espacios públicos y comerciales.

