La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, elevó este martes 7 de julio de 2026 el tono del diferendo diplomático con Estados Unidos al acusar al entonces embajador Ken Salazar de mentir respecto a la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del narcotráfico en Sinaloa. Durante la conferencia de prensa matutina, la mandataria exigió una explicación clara sobre la presunta participación del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en el operativo que trasladó a Zambada a territorio estadounidense.
Sheinbaum señaló que existen contradicciones entre las declaraciones oficiales de Salazar y la información revelada recientemente, en la que se exhibe el avión utilizado para el traslado en una feria organizada por el FBI, donde esa institución presume su intervención. “¿Quién mintió? ¿Quién miente? Mintió el embajador Ken Salazar”, afirmó la presidenta, al tiempo que recordó que el gobierno mexicano, desde la administración de Andrés Manuel López Obrador, solicitó en varias ocasiones información oficial sobre la participación de agencias estadounidenses en el operativo, pero siempre recibió una respuesta negativa.
La mandataria advirtió que, de confirmarse la participación del FBI, se estaría ante una posible violación a los tratados bilaterales y a la soberanía nacional, con implicaciones jurídicas internacionales. Esta acusación se inscribe en un contexto histórico de tensiones entre ambos países en materia de seguridad y cooperación contra el crimen organizado, donde la defensa de la soberanía y la justicia social han sido ejes centrales para el gobierno mexicano.
En paralelo, Sheinbaum rechazó categóricamente cualquier insinuación de que su administración haya negociado con grupos criminales. “Nosotros nunca vamos a hacer acuerdos con ningún miembro ni con ninguna organización de la delincuencia organizada, jamás”, enfatizó.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, respaldó esta postura con un balance de los operativos realizados en Sinaloa desde el inicio del gobierno actual. Informó que se han detenido a 2,540 personas por delitos de alto impacto, incluyendo integrantes de Los Mayos y Los Chapos, y se han asegurado 94.5 toneladas de droga, más de 5,900 armas de fuego y 2,412 laboratorios clandestinos de metanfetaminas. Estas acciones forman parte de una estrategia federal orientada a reducir la violencia en la entidad, un esfuerzo que, aunque insuficiente, representa un avance en la lucha contra el narcotráfico.
La presidenta concluyó que la respuesta de México ante estos hechos debe ser con dignidad, representando a un pueblo que exige transparencia y justicia. “Es fundamental la información que se brinda, no necesariamente sobre la detención de personas, sino sobre las condiciones en que se dan los hechos y quién miente”, sentenció.
Este episodio pone en evidencia las complejas relaciones entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y soberanía, y subraya la necesidad de fortalecer mecanismos de cooperación que respeten los derechos colectivos y la autonomía nacional, en un contexto donde el poder corporativo y las agencias extranjeras no deben vulnerar la justicia social ni la igualdad económica que el país demanda.

