La reciente difusión de videos en los que Víctor Rodríguez Padilla, exdirector de Pemex, aparece presuntamente agrediendo a su esposa ha reavivado un episodio ocurrido meses atrás, cuando Claudia Sheinbaum, entonces presidenta electa, lo presentó públicamente como uno de sus colaboradores más cercanos.
En un video que circula nuevamente en redes sociales, se observa a Sheinbaum destacando la relación académica y profesional que mantenían desde hace años: “Fuimos compañeros de la facultad, compañeros de la maestría; hicimos juntos un libro sobre energía”, afirmó al anunciar el nombramiento de Rodríguez Padilla al frente de Pemex en 2024.
Sin embargo, este lunes 29 de junio de 2026, al ser cuestionada sobre el caso, Sheinbaum cambió su discurso y aseguró que no protegerá a nadie. Definió a Rodríguez Padilla únicamente como un conocido y sostuvo que, si se acredita la comisión de algún delito, deberá aplicarse “todo el peso de la ley”. Además, confirmó que el nombramiento que se había mencionado para que Rodríguez Padilla encabezara el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL) nunca se formalizó.
La contradicción entre ambas declaraciones detonó una ola de críticas en la red social X, donde cientos de usuarios compartieron el video original para evidenciar la diferencia entre la cercanía profesional que Sheinbaum resaltó en 2024 y la minimización de esa relación en 2026.
Este caso cobró relevancia tras la denuncia de violencia familiar presentada por María Felicia Jiménez, esposa de Rodríguez Padilla, quien hizo públicos videos de cámaras de seguridad que muestran una presunta agresión física ocurrida en marzo de este año. La Fiscalía de Morelos ya investiga el caso, mientras que la Secretaría de las Mujeres informó que brinda acompañamiento a la víctima.
Por su parte, Víctor Rodríguez Padilla anunció que se separó de cualquier cargo público para enfrentar el proceso como ciudadano y manifestó su disposición a colaborar con las autoridades, al tiempo que pidió respeto para su familia.
Este episodio pone en evidencia la complejidad de las relaciones políticas y personales en el entorno del poder, así como la necesidad de que las autoridades actúen con transparencia y justicia, sin importar el rango o la cercanía de los involucrados. En un país donde la violencia familiar sigue siendo una grave problemática social, la respuesta institucional debe ser contundente y ejemplarizante.

