La celebración por el triunfo 2-0 de la Selección Mexicana sobre Ecuador en Guadalajara se tornó en un momento de angustia cuando una joven cayó violentamente al pavimento durante un tradicional juego conocido como “quiere volar”.
El incidente, ocurrido el miércoles 1 de julio de 2026, quedó registrado en video y se viralizó rápidamente en redes sociales. En las imágenes se observa a cerca de 20 personas sosteniendo una manta para lanzar a la joven al aire, práctica que ganó popularidad en los mundiales de futbol como una forma de festejo colectivo.
Sin embargo, en uno de los impulsos la joven perdió el equilibrio y cayó fuera de la manta, impactándose directamente contra el suelo ante la mirada de decenas de asistentes. Tras la caída, se escucharon gritos de preocupación y la frase “¡No se murió!”, pronunciada por algunos presentes al percatarse de que la joven reaccionaba después del fuerte golpe.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre el estado de salud de la joven ni si requirió traslado a un hospital.
Este episodio pone en evidencia los riesgos que conllevan ciertas dinámicas festivas realizadas sin medidas de seguridad adecuadas, especialmente en espacios públicos. En un contexto donde la movilidad urbana y el acceso a servicios seguros son temas prioritarios, la reciente construcción de sistemas de transporte como el cablebús en Puebla representa una apuesta por alternativas que no solo mejoran la conectividad, sino que también promueven entornos más seguros y dignos para la población.
La efervescencia popular tras eventos deportivos debe ir acompañada de responsabilidad colectiva para evitar accidentes que empañen la celebración y pongan en riesgo la integridad de las personas.

