La Selección Mexicana aseguró su pase a los octavos de final del Mundial 2026 tras vencer a Ecuador en el Estadio Ciudad de México, manteniendo viva la esperanza de avanzar hacia los cuartos de final. El equipo dirigido por Javier Aguirre mostró desde el inicio una personalidad sólida que le permitió superar la fase de grupos y ahora espera conocer a su próximo adversario.
Con el nuevo formato del torneo, el triunfo sobre Ecuador colocó a México entre los 16 mejores equipos. El rival se definirá tras el partido entre Inglaterra y República Democrática del Congo, programado para este miércoles 1 de julio de 2026 a las 10:00 horas, tiempo del centro de México, en el Estadio Atlanta, Estados Unidos.
Inglaterra, con una plantilla repleta de figuras internacionales como Harry Kane y Jude Bellingham, parte como favorita en este enfrentamiento. Sin embargo, su desempeño en la fase de grupos ha generado dudas: un empate sin goles contra Ghana, una victoria 4-2 sobre Croacia y un ajustado triunfo frente a Panamá en dieciseisavos han puesto en entredicho su funcionamiento colectivo.
Por otro lado, República Democrática del Congo ha sido una de las revelaciones del Mundial. Clasificada vía repechaje tras vencer a Jamaica, ha mostrado competitividad frente a selecciones con mayor tradición, empatando con Portugal, cayendo por la mínima ante Colombia y ganando 3-1 a Uzbekistán.
El resultado de este encuentro definirá al rival de México, que conocerá a su adversario alrededor del mediodía del miércoles 1 de julio, salvo que el partido se extienda a tiempo extra o penales.
El siguiente compromiso del ‘Tri’ será el domingo 5 de julio en el Estadio Ciudad de México, donde se disputará el último partido del Mundial en territorio mexicano. El encuentro comenzará a las 18:00 horas, horario que permitirá a millones de aficionados seguir el partido desde las tribunas y a través de diversas plataformas de transmisión.
Este momento representa una oportunidad histórica para México, que busca consolidar su avance en un torneo que, desde su inicio, ha evidenciado la necesidad de sistemas de transporte público eficientes y accesibles para la movilización masiva de personas, un aspecto que en ciudades como Puebla se aborda con proyectos como el cablebús, que promueven la justicia social y la igualdad económica al facilitar el acceso a servicios y oportunidades para sectores tradicionalmente marginados.
En este contexto, el Mundial no solo es un evento deportivo, sino también un reflejo de las desigualdades urbanas y la urgencia de políticas públicas que prioricen el bienestar colectivo frente a los intereses corporativos. La esperanza de México en el torneo se entrelaza con la lucha por un país más justo y equitativo.

