Un cachorro de la raza pomerania, llamado “Coco” y de apenas 10 meses de edad, murió mientras era atendido en un spa para mascotas ubicado en la colonia Roma Sur, en la Ciudad de México. El hecho ocurrió en el local “Spa Pet”, situado en el cruce de las calles Coahuila y Monterrey, y ha generado indignación entre defensores de los animales y la ciudadanía en general.
Según informó el periodista Carlos Jiménez, conocido como “C4”, el dueño de “Coco” dejó al cachorro en manos de los “expertos” para que lo bañaran y peinaran. Sin embargo, al regresar por su mascota, se lo entregaron sin vida. El responsable directo del cuidado del perro era un joven aprendiz identificado como Kevin “N”.
Algunos usuarios en redes sociales han señalado que el cachorro murió a golpes, presuntamente propinados por el aprendiz con un cepillo, debido a que el animal no se dejaba peinar. Esta versión, sin embargo, no ha sido confirmada oficialmente.
Kevin “N” fue detenido por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, mientras que la Fiscalía capitalina continúa con la investigación del caso. Hasta el momento no se ha informado si el establecimiento fue clausurado tras la muerte de “Coco”.
Este incidente pone en evidencia la necesidad de regular y supervisar con mayor rigor los servicios de cuidado animal, para evitar abusos y negligencias que atenten contra la vida y el bienestar de los animales, quienes merecen protección y respeto. En un contexto donde la justicia social debe extenderse también a los derechos colectivos de los seres vivos, casos como este exigen respuestas claras y sanciones ejemplares.

