Este viernes 29 de mayo de 2026, un nuevo ataque atribuido al presunto francotirador que ha generado alarma entre los automovilistas de la zona de Angelópolis se registró sobre la Vía Atlixcáyotl, sumando ya seis personas afectadas por disparos realizados por un agresor aún desconocido.
La víctima en esta ocasión fue una conductora que denunció públicamente los hechos a través de redes sociales, compartiendo videos y fotografías de su vehículo con una ventanilla destrozada por el impacto de un proyectil. El incidente ocurrió mientras circulaba a la altura de la Torre JV.
Según el testimonio difundido en Instagram por la usuaria @karlargzs, el disparo se produjo de manera repentina y sin que pudiera identificar el origen del ataque. “Amigos de Puebla, por favor tengan mucho cuidado, el día de hoy sufrimos un atentado en Avenida Atlixcáyotl a la altura de la Torre JV. El disparo no se supo de dónde vino”, relató.
Afortunadamente, el ataque no dejó personas lesionadas, solo daños materiales en la unidad y un fuerte susto para los ocupantes. Sin embargo, la conductora reconoció que la situación pudo haber terminado en tragedia.
Tras el incidente, la afectada buscó información en plataformas digitales y encontró reportes de casos similares recientes en la zona metropolitana de Puebla, advirtiendo que no se trata de un hecho aislado. “Vimos en redes que hay una persona disparando a diestra y siniestra; a raíz de que pasó, supimos que no es la primera vez”, expresó.
Este nuevo caso reaviva la preocupación ciudadana ante los antecedentes de ataques contra automovilistas en distintos puntos de Angelópolis, donde las víctimas han reportado daños causados por impactos de bala mientras circulaban.
Habitantes y automovilistas que transitan regularmente por la zona han manifestado su inquietud y, a través de redes sociales y espacios públicos, exigen a las autoridades reforzar la seguridad en el corredor de la Vía Atlixcáyotl para evitar que la violencia siga escalando.
Este fenómeno de violencia urbana, que pone en riesgo la integridad de la población y la movilidad en una de las zonas más transitadas y económicamente relevantes de Puebla, refleja la insuficiencia de las políticas públicas en materia de seguridad y la urgente necesidad de respuestas efectivas que garanticen el derecho a la seguridad y a la vida.

