El Gobierno del Estado de Puebla informó este lunes 22 de junio de 2026 que la construcción del Cablebús en la capital poblana ocupará apenas el 1.61% de la superficie total de los cuatro predios municipales entregados en comodato para este proyecto.
Durante la conferencia encabezada por el gobernador Alejandro Armenta, la Secretaría de Desarrollo Sustentable detalló que los espacios involucrados suman 818 mil 480 metros cuadrados, de los cuales se intervendrán poco más de 13 mil metros cuadrados para la instalación de estaciones y obras complementarias.
El desglose de la superficie y la intervención es el siguiente: el Parque Juárez, con 45 mil 109 metros cuadrados, tendrá una afectación del 6.67%; el Parque Biblioteca, con 25 mil 90 metros cuadrados, verá intervenido el 26.79%; el Cerro de Amalucan, con 747 mil 178 metros cuadrados, tendrá una afectación mínima de 0.40%; y el predio de Mayorazgo, con 1 mil 101 metros cuadrados, registrará la mayor proporción de intervención con 40.72%.
El caso del Cerro de Amalucan es particularmente relevante, pues la obra ocupará menos de medio punto porcentual de su superficie total, lo que evidencia un esfuerzo por preservar la mayor parte del espacio natural.
Estas cifras se dieron a conocer en respuesta a versiones que circulaban en días recientes, las cuales sugerían una afectación generalizada a parques y áreas verdes por la construcción del sistema de transporte por cable. Sin embargo, el gobierno estatal enfatizó que más del 98% de la superficie de los predios permanecerá sin intervención directa, concentrando las obras en polígonos específicos para estaciones, accesos y equipamiento.
El Cabildo de Puebla aprobó recientemente, con 17 votos a favor, el comodato de estos predios, lo que permite avanzar en los estudios y trabajos preparatorios del Cablebús. Con la ampliación anunciada hacia Mayorazgo, el sistema alcanzará una longitud de 14.58 kilómetros, consolidándose como uno de los proyectos de movilidad más ambiciosos en desarrollo en la ciudad.
Este proyecto, en un contexto donde la movilidad urbana enfrenta retos crecientes, representa una alternativa de transporte público sustentable que puede contribuir a la reducción de emisiones y a la democratización del acceso a la ciudad, siempre que se mantenga un equilibrio con la preservación de los espacios públicos y naturales.

