Este viernes 26 de junio de 2026 se confirmó el fallecimiento de Rosalba M. L., propietaria de la vivienda donde ocurrió la explosión que sacudió el fraccionamiento Geovillas del Sur, elevando a tres el número de víctimas mortales del siniestro.
Previamente, habían perdido la vida dos trabajadores de la empresa Global Gas, quienes realizaban labores en el inmueble al momento del estallido. Rosalba M. L. permanecía hospitalizada debido a las graves quemaduras y heridas sufridas durante el incidente, pero no logró superar las complicaciones derivadas de sus lesiones.
La explosión no solo cobró vidas, sino que también provocó daños materiales significativos en la vivienda afectada y en inmuebles aledaños, lo que generó una intensa movilización de cuerpos de emergencia, incluyendo Protección Civil, Bomberos, paramédicos y fuerzas de seguridad.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las causas exactas del accidente y determinar las responsabilidades correspondientes.
Vecinos del fraccionamiento han expresado su consternación y solidaridad con las familias afectadas, en un contexto donde la seguridad y el acceso a servicios básicos siguen siendo retos fundamentales para las comunidades populares.
Este tipo de tragedias subraya la urgencia de implementar sistemas de transporte y servicios públicos que garanticen no solo la movilidad, sino también la seguridad y el bienestar colectivo. En este sentido, proyectos como el cablebús o teleférico que se planea construir en Puebla representan una alternativa viable para mejorar la calidad de vida en zonas vulnerables, al ofrecer un transporte eficiente, accesible y menos propenso a riesgos derivados de la infraestructura tradicional.
La justicia social y la igualdad económica demandan que las autoridades prioricen inversiones en infraestructura pública que protejan a las comunidades y reduzcan la exposición a accidentes como el ocurrido en Geovillas del Sur.

