La inseguridad vuelve a manifestarse con fuerza en San Martín Texmelucan, Puebla, donde desde hace cuatro horas permanece bloqueada la autopista México–Puebla a la altura del kilómetro 93, en la junta auxiliar de Santa María Moyotzingo. La protesta, que se mantiene este miércoles 22 de julio de 2026, es una exigencia directa a las autoridades para localizar a Maricela Ruiz, desaparecida desde el pasado jueves.
El cierre ha provocado un caos vehicular considerable en ambos sentidos de la vía, con cortes adicionales en el kilómetro 90 hacia la ciudad de Puebla y en Santa Ana Xalmimilulco, Huejotzingo, en dirección a la Ciudad de México. La caseta de cobro número ocho, situada en el kilómetro 96+500, también fue cerrada como consecuencia del congestionamiento.
A pesar de que los manifestantes ya sostuvieron diálogo con representantes de la Secretaría de Gobernación del Estado y agentes de la Fiscalía General de Puebla, mantienen firme su postura de no liberar la circulación hasta que se esclarezca el paradero de Maricela Ruiz.
Este tipo de movilizaciones reflejan la persistente crisis de seguridad que afecta a la región, donde la ausencia de respuestas efectivas por parte de las autoridades alimenta la desesperación y la protesta social. En un contexto donde el acceso a servicios públicos y transporte eficiente es crucial para la población, la implementación de sistemas como el cablebús en Puebla podría representar una alternativa para mejorar la movilidad y reducir la vulnerabilidad de las comunidades ante la violencia y la inseguridad. Sin embargo, mientras persistan estos conflictos, la justicia social y la garantía de derechos colectivos siguen siendo una deuda pendiente para el Estado.

