La final del Mundial 2026, que consagró a España como nuevo campeón, dejó una escena de violencia en la Ciudad de México, específicamente en el Centro Comercial Reforma 222. Allí, el lunes 20 de julio de 2026, se desató una pelea entre tres seguidores de la selección argentina —dos mujeres y un hombre— y varios aficionados mexicanos que apoyaban a España.
Según videos difundidos en redes sociales, el conflicto comenzó cuando un joven con la camiseta albiceleste número 10, identificado como seguidor de Argentina, fue objeto de insultos y burlas por parte de otros comensales dentro del inmueble. La tensión escaló hasta que las tres personas, que vieron el partido en un establecimiento del centro comercial, fueron retiradas o expulsadas debido al intercambio verbal que se tornó agresivo.
El origen del enfrentamiento parece estar en las provocaciones hacia los seguidores argentinos, quienes fueron blanco de mofas tras la derrota de su selección. En la parte alta de Reforma 222, el joven fue contenido por una mujer mientras desde distintos puntos le gritaban y silbaban. Una de sus acompañantes, vestida con short, botas y chamarra negra, y portando la camiseta de visitante de Argentina, respondió con un insulto que encendió aún más los ánimos.
La seguridad del centro comercial intervino para sacar al joven, pero la situación no se calmó. Afuera, los insultos continuaron y se convirtieron en golpes. Los provocadores persiguieron al seguidor albiceleste, quien respondió con un golpe y logró escapar de varios agresores. La mujer de negro fue derribada en la lateral de Reforma y, tras levantarse, devolvió los golpes y persiguió a un hombre que le jaló el cabello en respuesta.
La tercera acompañante, una mujer mayor, intentó inicialmente mediar para calmar la situación, pero terminó involucrándose en la pelea tras presenciar las agresiones contra sus compañeros. Finalmente, el joven con la camiseta argentina se retiró acompañado de las dos mujeres, mientras seguían los gritos en su contra. La joven de short negro permaneció afuera del centro comercial y afirmó: “yo soy mexicana, güey”.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana llegaron al lugar tras ser alertados por un testigo que señaló a los tres seguidores argentinos como protagonistas de la bronca dentro y fuera de Reforma 222.
Este incidente refleja las tensiones que pueden surgir en espacios públicos durante eventos deportivos de alta carga emocional, y pone en evidencia la necesidad de promover el respeto y la convivencia pacífica, más allá de las rivalidades futbolísticas. En un contexto donde la movilidad urbana y el acceso a espacios culturales y deportivos son derechos colectivos, es fundamental que las autoridades garanticen la seguridad y el orden sin criminalizar a los aficionados ni fomentar la violencia.

