El 18 de junio de 2026, el Primer Tribunal Colegiado de Apelación con sede en el Estado de México confirmó por unanimidad la sentencia absolutoria a favor de Israel Vallarta Cisneros, acusado de secuestro y presunto líder de la banda de ‘Los Zodiaco’. Esta resolución refrenda la libertad que Vallarta obtuvo en agosto de 2025, tras permanecer casi dos décadas en prisión sin una sentencia definitiva.
Israel Vallarta fue detenido en diciembre de 2005 junto con la ciudadana francesa Florence Cassez, en un caso que se convirtió en uno de los más polémicos y mediáticos de la justicia mexicana. La detención fue transmitida en vivo, pero semanas después se reveló que el operativo había sido un montaje, con inconsistencias en la reconstrucción de los hechos y la manipulación de pruebas. Este escándalo generó un conflicto diplomático entre México y Francia, y llevó el caso hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Mientras Cassez obtuvo su libertad en 2013 por violaciones a sus derechos humanos, Vallarta permaneció encarcelado sin juicio durante casi 20 años, hasta que una jueza del Estado de México decretó su absolución y ordenó su liberación el 1 de agosto de 2025. La Fiscalía General de la República (FGR) apeló la sentencia argumentando la gravedad del delito y la necesidad de proteger a las víctimas, pero el tribunal colegiado determinó que no existían elementos suficientes para acreditar la culpabilidad de Vallarta.
Este caso no solo expone las fallas estructurales del sistema judicial mexicano, sino también la persistencia de prácticas autoritarias y violaciones a los derechos humanos en la lucha contra el crimen organizado. En 2021, la detención por presunta tortura de exfuncionarios vinculados al caso, como Luis Cárdenas Palomino, exalto mando relacionado con Genaro García Luna, evidenció la profundidad de la corrupción y la impunidad en los altos mandos de seguridad.
Israel Vallarta, al salir de prisión en 2025, declaró: “Siempre supe que fui inocente y eso fue lo que me mantuvo. La esperanza de que sabía que algún día iba a ser justicia. Que algún día se iba a ir a escuchar no con las mentiras”. Su absolución definitiva este 18 de junio representa un paso necesario para la reparación del daño y un llamado a la transformación del sistema judicial, que debe garantizar justicia real y no simulada para las víctimas y los acusados por igual.

