La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, aseguró que durante su mandato ha recibido a madres buscadoras y ha atendido personalmente otros casos relacionados con violencias atroces, aunque rechazó utilizar estas acciones como propaganda política.
En declaraciones recientes, Sheinbaum señaló: “Me he reunido con madres buscadoras, pero no me gusta hacer propaganda. Y cuando estoy aquí, la recepción de grupos de colectivos la hace de manera extraordinaria Rosa Icela Rodríguez y Arturo Medina y la compañera de la Comisión de Búsqueda”.
Estas palabras reflejan una postura que busca distanciarse del uso mediático de la atención a víctimas y colectivos sociales, un tema que ha sido históricamente sensible en México debido a la persistencia de desapariciones forzadas y la impunidad en estos casos.
El reconocimiento de la presidenta a la labor de Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, y Arturo Medina, así como de la Comisión de Búsqueda, subraya la importancia de las instituciones encargadas de atender a las víctimas y sus familias. Sin embargo, la crítica social y política insiste en la necesidad de que estas acciones se traduzcan en resultados concretos y no se queden en gestos simbólicos.
En un contexto donde la justicia social y la igualdad económica siguen siendo retos fundamentales, la atención a madres buscadoras representa un punto crucial para la credibilidad del Estado y su compromiso con los derechos colectivos. La postura de Sheinbaum, aunque firme en la atención directa, invita a un debate sobre la transparencia y la eficacia en la respuesta gubernamental frente a estas demandas.

