Marx Arriaga Navarro, exdirector general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), volvió a ser foco de controversia al anunciar que comenzó a rematar sus herramientas de trabajo, un día después de haber informado que pondría en venta su casa por problemas económicos.
A través de su cuenta en X, el exfuncionario publicó la fotografía de un horno de convección acompañado del mensaje: “La SEP no me da mi liquidación y me veo en la necesidad de rematar las herramientas de trabajo. Ojalá algún camarada docente logre organizar una cooperativa comunitaria con este horno. Recuerden: ‘Si tuviera hambre, yo no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro’”.
Estas declaraciones se suman a las que hizo apenas un día antes, cuando afirmó que llevaba más de seis meses sin recibir su liquidación por parte de la SEP y que estaba “malbaratando” la casa que construyó como maestro para evitar que el banco la rematara debido a una deuda hipotecaria.
La situación de Arriaga ha reavivado en redes sociales un debate sobre la coherencia entre sus posturas ideológicas y su situación personal. Durante su gestión en la SEP, fue conocido por promover un discurso abiertamente antineoliberal, con referencias al pensamiento marxista y a modelos de organización comunitaria, en línea con la Nueva Escuela Mexicana. Sin embargo, usuarios han cuestionado la aparente contradicción entre sus ideas y la necesidad de recurrir al mercado y al patrimonio privado para enfrentar sus dificultades económicas.
Por otro lado, también ha habido quienes defienden que la precariedad laboral y económica no debe juzgarse desde la ideología, y respaldan su reclamo legítimo de recibir la liquidación que asegura le corresponde.
Marx Arriaga fue una figura polémica durante el sexenio pasado, especialmente por su papel en la elaboración de los Libros de Texto Gratuitos. Su salida de la SEP en febrero de este año estuvo marcada por diferencias internas y un conflicto público derivado de su destitución.
Hasta el momento, la SEP no ha emitido ninguna postura oficial respecto a las acusaciones de retraso en el pago de la liquidación del exfuncionario.
Este episodio pone en evidencia las tensiones que enfrentan quienes, desde posiciones críticas al sistema neoliberal, deben lidiar con las realidades económicas impuestas por el mismo sistema que cuestionan. En un país donde la precarización laboral afecta a amplios sectores, la experiencia de Arriaga refleja la urgencia de fortalecer mecanismos de justicia social y derechos laborales efectivos.

