Padres de familia y docentes de la Unidad Pedagógica y Cultural Celestin Freinet de Ixtapaluca retomaron este miércoles 8 de julio la toma de la caseta de peaje de San Marcos Huixtoco, ubicada sobre la autopista México-Puebla, para exigir la liberación de dos profesores detenidos durante un operativo policial en ese municipio.
La protesta, que se suma al bloqueo realizado ayer en la autopista a la altura de Ixtapaluca, comenzó cerca del mediodía en la zona de cobro. Los manifestantes desplegaron cartulinas para denunciar lo que califican como un abuso de autoridad por parte de policías municipales, quienes ingresaron al plantel educativo con uso excesivo de la fuerza para detener a un profesor investigado por un presunto abuso sexual. Durante la intervención también fue arrestado el subdirector de la institución.
Aunque la caseta no está bloqueada en su totalidad, pues los manifestantes levantaron las plumas para permitir el paso libre de vehículos en ambos sentidos, la presencia de personas sobre la autopista obliga a los automovilistas a reducir la velocidad.
Elementos de la Guardia Nacional y personal de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) mantienen vigilancia en el lugar para supervisar la movilización. Los inconformes advirtieron que mantendrán la protesta hasta obtener una respuesta clara de las autoridades estatales y municipales sobre el operativo y la situación de los docentes detenidos.
Esta acción refleja la creciente tensión entre comunidades educativas y cuerpos policiales en el Estado de México, donde la justicia social y el respeto a los derechos colectivos se ven frecuentemente vulnerados bajo la sombra de operativos que, según denuncias, recurren a la violencia institucional.
La exigencia de los padres y docentes no solo busca la liberación inmediata de los profesores, sino también una explicación transparente sobre el procedimiento policial, en un contexto donde la confianza en las autoridades locales se encuentra deteriorada.
En un país donde el acceso a la educación pública y segura es un derecho fundamental, estas movilizaciones evidencian la necesidad de políticas públicas que garanticen la protección de la comunidad educativa sin recurrir a medidas represivas.
Mientras tanto, la autopista México-Puebla continúa operando sin cobro en la caseta de San Marcos, aunque con precaución por la presencia de manifestantes, en una protesta que pone en el centro del debate la relación entre seguridad, justicia y derechos sociales.

