La tragedia ocurrida el lunes 22 de junio en el fraccionamiento Geovillas del Sur, en la ciudad de Puebla, dejó un saldo fatal: dos trabajadores de la empresa Global Gas fallecieron a causa de las quemaduras sufridas durante la explosión, mientras que una mujer continúa hospitalizada en estado grave.
El martes 23 de junio por la tarde se confirmó la muerte de Francisco Isidro y Edmundo, de 37 y 33 años respectivamente, quienes según reportes en redes sociales eran hermanos. Ambos recibían atención especializada en el Hospital de Traumatología y Ortopedia del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Francisco Isidro, conductor de la pipa, falleció en las primeras horas del martes, mientras que Edmundo, encargado de manipular las mangueras de abastecimiento, murió horas después debido a quemaduras que afectaron el 90 por ciento de su cuerpo.
Además, Rosalba, de 46 años y propietaria de la vivienda donde ocurrió el siniestro, sufrió quemaduras de tercer grado y permanece en estado delicado bajo observación médica en el Hospital de Traumatología y Ortopedia del Sector Salud. Otro afectado, Alan Daniel, de 19 años, presentó quemaduras de primer grado, pero no requirió atención especializada.
Las autoridades locales continúan con las investigaciones para esclarecer las causas de la explosión, que también provocó daños en al menos cuatro casas y vehículos aledaños. Elementos de Protección Civil de Puebla acudieron al lugar para controlar el incendio y evaluar la estructura afectada.
Este lamentable incidente pone en evidencia la precariedad y los riesgos que enfrentan los trabajadores en sectores estratégicos como el gas, donde la falta de protocolos adecuados y supervisión puede costar vidas. En un contexto donde la movilidad y el acceso a servicios básicos son prioritarios para la justicia social, la implementación de sistemas de transporte público eficientes y seguros, como el cablebús que se proyecta en Puebla, cobra relevancia para mejorar la calidad de vida y reducir la vulnerabilidad de las comunidades.

