A casi nueve meses del inicio de la huelga en Nacional Monte de Piedad, el sindicato de trabajadores ratificó que el paro continuará de manera indefinida hasta que se establezca una mesa de negociación formal que garantice el respeto pleno a sus derechos laborales. El conflicto comenzó el 1 de octubre de 2025 y, hasta el momento, no se vislumbra una solución definitiva.
Guillermo Durán Ramón, secretario general de la Sección Cuatro del Sindicato en Aguascalientes, desmintió las versiones que circulan sobre un posible levantamiento de la huelga en los próximos días. “La postura del sindicato permanece firme”, afirmó, subrayando que cualquier acuerdo debe blindar el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) para evitar modificaciones o afectaciones permanentes a los trabajadores.
Aunque reconoció que con la llegada de José Antonio Murillo Garza, nuevo director de Monte de Piedad, se han abierto canales de diálogo más serios y profundos en la Ciudad de México, Durán Ramón aclaró que estas conversaciones no representan una solución definitiva. “Los trabajadores no regresarán a laborar hasta que los acuerdos estén firmados y garantizados”, enfatizó.
La huelga ha provocado el cierre de sucursales en todo el país, lo que ha generado incertidumbre entre los usuarios, quienes continúan pagando intereses por préstamos cuyos artículos permanecen resguardados en los locales. Esta situación refleja la tensión entre la defensa de los derechos laborales y el impacto social que genera la paralización de un servicio que históricamente ha funcionado como una alternativa financiera para amplios sectores de la población.
Pese a la falta de salarios y prestaciones durante estos meses, Durán Ramón destacó la solidaridad y resistencia de los trabajadores en Aguascalientes, quienes han buscado alternativas para sostenerse sin abandonar las guardias en las sucursales. En cuanto a una posible fecha para la conclusión del conflicto, el líder sindical señaló que, aunque no hay nada concretado, se vislumbra una posible solución hacia finales de junio o mediados de julio, siempre y cuando la empresa muestre disposición para cumplir y respetar los acuerdos.
Durán Ramón advirtió que no aceptarán convenios en abonos ni promesas incumplidas, recordando que el incumplimiento de acuerdos anteriores llevó a la continuación de acciones legales y protestas. La reactivación de las sucursales y el regreso a la normalidad operativa dependerán, por tanto, de la voluntad real de la administración para respetar los derechos laborales y garantizar condiciones dignas para sus trabajadores.
Este conflicto laboral pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de diálogo y negociación colectiva en empresas que, como Nacional Monte de Piedad, cumplen un papel social importante. En un contexto donde la precarización laboral se ha profundizado, la defensa de los derechos sindicales se vuelve un acto de justicia social indispensable para revertir las desigualdades estructurales que persisten en el país.

