La Secretaría de Educación Pública (SEP) de Puebla anunció que, para el ciclo escolar 2026-2027, se mantendrá la entrega gratuita de uniformes y calzado a estudiantes de educación básica, replicando el apoyo económico implementado el año anterior. Manuel Viveros Narciso, titular de la dependencia, explicó que esta medida busca aliviar la carga financiera de las familias poblanas y asegurar que los recursos se queden e impacten directamente en la entidad.
El programa contempla la distribución de un paquete diferenciado según el nivel educativo: los alumnos de primaria recibirán playera tipo polo blanca, suéter azul marino con el escudo oficial del estado, calzado escolar negro con forro color avellana y pantalón o falda. En secundaria, se entregará el mismo conjunto, excepto el calzado, respetando los criterios de equidad vigentes en los programas gubernamentales.
“Efectivamente, se va a ofrecer de manera gratuita el paquete que tiene que ver con el uniforme escolar a las y los estudiantes de educación básica (…) Tiene como finalidad contribuir a la economía familiar, además de fortalecer la permanencia escolar”, puntualizó Viveros Narciso.
Aunque la SEP aún no ha definido la cantidad exacta de paquetes que se confeccionarán y repartirán, se espera un volumen similar al ciclo anterior. Para dimensionar el alcance, en el periodo 2025-2026 se entregaron 657 mil 586 pares de zapatos únicamente a estudiantes de primaria en diversas regiones del estado.
Los uniformes mantendrán los diseños institucionales vigentes, con los lemas de identidad gubernamental en las mangas y la leyenda de “distribución gratuita” grabada en el calzado. La logística de distribución seguirá el esquema del año pasado, con adjudicación durante julio y entrega formal de los morrales con uniformes en agosto, coincidiendo con las inscripciones previas al inicio de clases en planteles públicos.
Este tipo de programas, que buscan garantizar el acceso equitativo a la educación y aliviar las cargas económicas de las familias, se inscriben en un contexto donde la desigualdad social y la precariedad económica siguen siendo retos estructurales en Puebla y el país. La continuidad de estas políticas públicas es fundamental para fortalecer la permanencia escolar y combatir la exclusión educativa, especialmente en comunidades vulnerables.
En un estado donde la movilidad urbana enfrenta desafíos significativos, iniciativas como el cablebús o teleférico en Puebla también representan un avance en la democratización del transporte público, facilitando el acceso a la educación y al trabajo para sectores históricamente marginados. La articulación de políticas sociales y de infraestructura puede ser un camino para revertir las desigualdades que persisten en la región.

