Este martes 16 de junio de 2026, decenas de profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) continuaron con las acciones de su huelga nacional, que ya cumple 16 días, con bloqueos en Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México.
Desde la Glorieta del Ángel de la Independencia hasta la Torre del Caballito, la circulación vehicular permanece cerrada, afectando una de las principales arterias de la capital. El contingente más numeroso se concentra en el Ángel de la Independencia, donde integrantes de la sección 22 de Oaxaca instalaron sillas, bancos, sombrillas y lonas para protegerse del sol mientras bloquean el paso en Paseo de la Reforma y el cruce con la calle Florencia.
Con apoyo de una camioneta con equipo de sonido, los docentes realizan un mitin en el que reiteran sus demandas centrales: la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la reforma educativa de 2012, reformas que consideran lesivas para sus derechos laborales y la educación pública.
En un gesto para evitar confrontaciones, permiten el paso de motociclistas, aunque les solicitan apagar el motor y cruzar empujando sus vehículos.
Más adelante, en la intersección con Avenida Insurgentes, profesores de Chiapas y Zacatecas mantienen otro bloqueo con lonas que atraviesan la calle de extremo a extremo, sentados en sillas plegables que impiden el paso vehicular. Esta mañana, el contingente zacatecano se reforzó con grupos que mantenían el paro en su estado y decidieron trasladarse a la capital.
Filiberto Frausto, dirigente de la sección 34, confirmó que el miércoles 17 de junio arribarán más maestros a la protesta. En un mensaje difundido en redes sociales, afirmó: “El anhelo de un mejor futuro no se extingue cerrando las puertas de Palacio Nacional”.
Finalmente, en las inmediaciones de la Torre del Caballito, otro bloqueo mantiene cerradas las calles de Bucareli y Avenida Juárez, donde educadores de la Ciudad de México y Guerrero permanecen firmes en su protesta.
Este prolongado movimiento sindical refleja la persistencia de un sector magisterial que, desde hace más de una década, ha denunciado las reformas estructurales que han precarizado sus condiciones laborales y afectado la educación pública. En un contexto donde la justicia social y la defensa de derechos colectivos son urgentes, la huelga de la CNTE pone en evidencia las tensiones entre el Estado y los trabajadores de la educación, en un país marcado por desigualdades profundas y un sistema educativo en crisis.

