El pasado martes 26 de mayo, el Ejército de Guatemala y la Policía Nacional Civil (PNC) llevaron a cabo un operativo en la comunidad de Zanjón San Lorenzo, a solo 25 kilómetros de la frontera con México, que culminó con el desmantelamiento del narcolaboratorio más grande detectado en los últimos 15 años en el país. La acción, que se extendió hasta este jueves 28 de mayo, representa un duro golpe a las estructuras criminales dedicadas a la producción y tráfico de drogas en la región.
La intervención comenzó en la madrugada del martes, cuando fuerzas de seguridad tomaron por asalto una vivienda donde detuvieron a ocho hombres, entre ellos dos mexicanos. Sin embargo, el hallazgo superó las expectativas iniciales: no se trataba de una sola casa, sino de un complejo de inmuebles interconectados utilizados para la fabricación, almacenamiento y distribución de estupefacientes, armas y dinero en efectivo.
En las últimas 48 horas, las autoridades incautaron un arsenal compuesto por 15 fusiles de asalto, tres pistolas calibre 9 milímetros, más de mil municiones de diversos calibres, 17 teléfonos celulares, nueve radios con siete cargadores, 45 tolvas para fusil, ocho tolvas para pistola y cuatro memorias USB. Además, se aseguraron documentos oficiales, entre ellos un pasaporte guatemalteco y dos identificaciones mexicanas.
El operativo también permitió confiscar tres caballos de raza frisona, 22 vehículos de diferentes marcas y modelos, tres cuatrimotos, siete motocicletas y abundante material para el procesamiento de cocaína. Destaca el hallazgo de 136,000 dólares en efectivo dentro de una caleta, junto con otros 26,787 dólares y 74,461 quetzales (equivalentes a 9,774 dólares) en bolsas separadas.
Un video difundido por el Gobierno del presidente Bernardo Arévalo muestra a los soldados inspeccionando la vivienda, repleta de insumos para la cocción de cocaína y numerosos recipientes con polvo blanco sin procesar. El sobrevuelo constante de un helicóptero asegura el perímetro ante una posible reacción armada de los criminales. En otra escena, los detenidos aparecen en un patio, vestidos con ropa cómoda y chancletas, evidenciando que fueron sorprendidos en la madrugada.
El Ministerio Público de Guatemala informó que esta red criminal mantenía conexiones directas con México, trasladando droga a través de Chiapas para su distribución en ambos países. “Las autoridades continúan con el análisis de la evidencia y el desarrollo de las investigaciones correspondientes para establecer responsabilidades y vínculos con redes criminales de alcance transnacional. Estas acciones forman parte de los esfuerzos para fortalecer la seguridad y el control territorial en zonas fronterizas del país”, señaló el gabinete de Gobierno.
Este descubrimiento ocurre en un contexto de creciente presión de Estados Unidos sobre los gobiernos centroamericanos y mexicano para desarticular las estructuras criminales que operan desde el sur, en medio de un aumento de la actividad del crimen organizado en alta mar. En lo que va de 2026, se han registrado decomisos importantes en puntos estratégicos como Puerto San José, Puerto Quetzal y Puerto Chiapas.
San Lorenzo, lugar del operativo, se ha convertido en un territorio propicio para el narcotráfico y el tráfico de migrantes debido a su “porosidad” y su conexión con comunidades mexicanas, según testimonios de pobladores. El pasado 5 de febrero, tres hombres fueron encontrados muertos en un riachuelo cercano, con signos de tortura y heridas de bala; entre ellos, un ciudadano mexicano originario de Metapa de Domínguez, Chiapas, a pocos kilómetros de la frontera.

