La FIFA oficializó la designación de Katia Itzel García como cuarta árbitra para el partido entre Países Bajos y Japón, correspondiente al Grupo F del Mundial 2026, que se disputará el domingo 14 de junio en el Dallas Stadium. Este nombramiento marca un hito histórico para el arbitraje mexicano, pues García se convierte en la primera mujer mexicana en integrar una terna arbitral en una Copa del Mundo masculina absoluta.
La inclusión de Katia Itzel en este encuentro, uno de los más esperados de la fase de grupos, refleja una trayectoria ascendente y pionera. Antes de esta designación, García ya había roto barreras al ser la primera mujer en dirigir un partido de la Liga MX varonil en dos décadas, además de participar en eventos internacionales de alto nivel como los Juegos Olímpicos de París 2024 y la Copa Mundial Femenina de Australia y Nueva Zelanda 2023.
La terna arbitral para el partido del 14 de junio estará encabezada por el estadounidense Ismail Elfath como árbitro central, con Corey Parker y Kyle Atkins como asistentes. Katia Itzel García ocupará el rol de cuarta árbitra, mientras que otra mexicana, Sandra Ramírez, fue nombrada árbitra asistente de reserva, lo que garantiza doble representación nacional en el cuerpo arbitral.
Este avance no solo es significativo para México, sino que también forma parte de un esfuerzo global por aumentar la presencia femenina en el arbitraje de alto nivel. En el Mundial 2026, solo un reducido grupo de mujeres fue seleccionado para participar, entre ellas Katia Itzel García y Karen Díaz Medina como árbitras centrales y asistentes mexicanas, junto con árbitras estadounidenses como Tori Penso, Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt.
La designación de García se inscribe en un contexto histórico donde la lucha por la igualdad de género en el deporte sigue siendo un desafío. Su participación en el Mundial 2026 representa un paso adelante hacia la justicia y la equidad en el fútbol, un deporte que tradicionalmente ha estado dominado por estructuras masculinas y corporativas. Este reconocimiento también abre la puerta para que más mujeres mexicanas y latinoamericanas accedan a espacios de poder y visibilidad en el arbitraje internacional.

