La noche del martes 26 de mayo de 2026, un nuevo ataque atribuido al denominado “tirador de la Atlixcáyotl” volvió a poner en alerta a la población de Puebla. Un conductor de un Jetta blanco denunció que su vehículo fue impactado por una bala mientras circulaba sobre la Vía Atlixcáyotl, a la altura del puente de Osa Mayor, en la zona sur de la capital poblana. Afortunadamente, no hubo personas lesionadas.
Este incidente es el tercero reportado en las últimas semanas en esta misma vialidad, después de que vehículos gris y rojo sufrieran ataques similares. En uno de los casos anteriores, un proyectil atravesó la puerta de un automóvil y quedó incrustado en el asiento, sin causar daños físicos a los ocupantes.
El conductor afectado relató que, tras escuchar un golpe en su unidad, decidió continuar hasta llegar a un centro comercial, donde descubrió el impacto de bala en la puerta del conductor y el proyectil alojado en el asiento. Este patrón de agresiones se suma a otros hechos registrados en meses recientes en Vía Atlixcáyotl, Periférico Ecológico y Recta a Cholula, evidenciando una preocupante escalada de violencia en estas arterias urbanas.
El vicealmirante Francisco Sánchez González, secretario de Seguridad Pública de Puebla, informó que los disparos aparentemente provienen de edificios cercanos a la vialidad. Sin embargo, señaló que las perforaciones encontradas en los vehículos no presentan un ángulo elevado, lo que complica la identificación precisa del origen de los disparos. Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones y anunciaron que se reforzará la vigilancia en estas zonas para garantizar la seguridad de los automovilistas.
Este fenómeno, que ha generado alarma social, refleja la persistente inseguridad que afecta a Puebla y pone en evidencia la necesidad de políticas públicas efectivas para proteger a la ciudadanía frente a actos violentos que, aunque no han causado víctimas mortales hasta ahora, representan una amenaza latente para la integridad de las personas y el orden público.

