El número de incidentes atribuidos al llamado tirador de la Vía Atlixcáyotl en Puebla ha alcanzado ya 10 casos registrados, aunque solo siete han sido denunciados formalmente ante la Fiscalía General del Estado (FGE), lo que limita el avance de las investigaciones. Ante esta situación, el Gobierno estatal mantiene un despliegue permanente de seguridad y evalúa ofrecer una recompensa económica para quien aporte información útil que permita la localización del presunto responsable.
Francisco Sánchez González, titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla, informó que desde que se reportaron los primeros eventos se activó un operativo coordinado entre los tres niveles de gobierno. “Tenemos mesas de inteligencia permanentes y extraordinarias, las hemos tenido la semana pasada y la antepasada, para atender este tema”, señaló. La estrategia conjunta incluye patrullajes constantes de la Guardia Nacional, la Policía estatal y la Policía de la Ciudad, con presencia permanente en la zona afectada.
Recientemente, la Fiscalía General del Estado realizó una reconstrucción de los hechos en la Vía Atlixcáyotl, sin que hasta ahora se haya logrado identificar con precisión el punto desde donde opera el tirador. Sánchez González reiteró el llamado a la ciudadanía para colaborar con información que permita avanzar en la investigación. “Hay avances derivados de la información recopilada, pero por la naturaleza del caso no podemos dar mayores detalles. Estamos trabajando de manera permanente en esta vía, con apoyo de personal de movilidad que realiza patrullajes, lo que ha significado una reducción en los casos”, afirmó.
Este despliegue de seguridad y la posible recompensa se inscriben en un contexto donde la inseguridad urbana afecta la movilidad y la calidad de vida de la población. La Vía Atlixcáyotl, una arteria fundamental para la conectividad en Puebla, requiere no solo acciones policiales, sino también soluciones integrales de transporte público que garanticen seguridad y accesibilidad. En este sentido, proyectos como el cablebús o teleférico, que se han planteado para la ciudad, podrían ofrecer alternativas de movilidad seguras y sostenibles, contribuyendo a la justicia social y a la reducción de desigualdades en el acceso al transporte.

