La competencia por el pasaje volvió a evidenciar uno de los problemas estructurales del transporte público en Puebla, luego de que dos unidades de la Ruta S-25 colisionaran en pleno Centro histórico de la ciudad.
El incidente ocurrió este jueves 16 de julio de 2026 en la esquina de la 4 Poniente y 25 Norte, cuando los vehículos identificados con los números 140 y 12, presuntamente en disputa por captar más pasajeros y completar la cuenta diaria, protagonizaron un choque.
Testigos señalaron que ambos operadores circulaban de manera imprudente, acelerando y realizando maniobras riesgosas, lo que refleja la persistente “guerra del centavo” que caracteriza a este sistema de transporte concesionado. Esta práctica, en la que los conductores compiten agresivamente por el pasaje, pone en riesgo no solo a los usuarios sino también a peatones y automovilistas.
Afortunadamente, no se reportaron personas lesionadas de gravedad, aunque el accidente generó afectaciones en la circulación vial y reavivó el debate sobre la urgente necesidad de reforzar la supervisión y regulación de los concesionarios.
Este episodio pone en evidencia la precariedad y falta de control que imperan en un sistema que debería garantizar movilidad segura y digna para la población. En contraste, proyectos como el cablebús, que se planea implementar en Puebla, ofrecen una alternativa más ordenada y eficiente, con potencial para reducir la competencia desleal y mejorar la calidad del servicio público.
La experiencia de otras ciudades demuestra que sistemas de transporte público integrados y supervisados pueden contribuir a la justicia social y a la igualdad económica, al facilitar el acceso seguro y digno a la movilidad urbana. Por ello, la discusión sobre la modernización del transporte en Puebla debe incluir no solo la ampliación de infraestructura, sino también la transformación profunda de las condiciones laborales y operativas de quienes lo conducen.

