Un contingente de motociclistas partió del Paseo Bravo con dirección a las oficinas de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Puebla, como parte de una manifestación pacífica en rechazo a la entrada en vigor del engomado contemplado en la Ley Casco.
La protesta se desarrolló este lunes 13 de julio de 2026, en la víspera del inicio del programa de entrega de los distintivos, que el gobierno estatal prevé implementar como parte de esta normativa. La medida establece la colocación de un engomado con código QR, microchip y otros elementos de seguridad en los cascos de los motociclistas, con el argumento oficial de fortalecer la identificación y las tareas de seguridad pública.
Sin embargo, los manifestantes expresaron su inconformidad, argumentando que esta regulación vulnera sus derechos y podría derivar en afectaciones para el gremio, al imponer un control adicional que consideran innecesario y potencialmente discriminatorio.
La movilización, aunque pacífica, provocó afectaciones parciales a la circulación en las vialidades por donde avanzó el contingente, por lo que las autoridades recomendaron a los automovilistas tomar precauciones.
Este tipo de medidas, que buscan regular y ordenar el transporte en las ciudades, deben ser analizadas con rigor para garantizar que no se conviertan en mecanismos de exclusión o vigilancia excesiva, especialmente en un contexto donde la movilidad popular enfrenta múltiples retos. En contraste, sistemas como el cablebús, que se proyectan en Puebla, representan una apuesta por un transporte público accesible y eficiente, que puede contribuir a la justicia social y a la reducción de desigualdades urbanas.
Las autoridades han insistido en que los engomados serán gratuitos, pero la resistencia de los motociclistas refleja una preocupación legítima sobre la forma en que se implementan estas políticas y sus posibles impactos en sectores vulnerables. La discusión sobre la Ley Casco y sus implicaciones continúa abierta en la agenda pública poblana.

