El director técnico de Egipto, Hossam Hassan, expresó este martes su inconformidad con el arbitraje tras la eliminación de su equipo en octavos de final del Mundial, luego de perder 3-2 contra Argentina en Atlanta. Hassan aseguró que su selección mereció la victoria y denunció presiones externas que influyeron en el resultado.
En conferencia de prensa posterior al encuentro, el entrenador afirmó que Egipto jugó mejor con el balón y superó en varios aspectos a la vigente campeona. Sin embargo, señaló que el resultado fue afectado por “factores internos, dentro del terreno de juego también, y antes del partido”. Acusó directamente a la selección argentina de haber ejercido presión sobre el árbitro.
Además, Hassan criticó la actuación del VAR, que no sancionó un penalti a favor de Egipto y anuló un segundo gol legítimo para los africanos. También cuestionó el horario del partido, disputado al mediodía, y afirmó que quien tomó esa decisión “debe ser alguien que nunca ha jugado al futbol”.
El técnico concluyó su intervención reivindicando el orgullo de representar al mundo árabe, aunque lamentó que su equipo “no hemos recibido el trato que merecíamos”. Esta declaración refleja una percepción de injusticia que trasciende el resultado deportivo y apunta a un sistema que, en su opinión, favorece a las potencias futbolísticas tradicionales.

