El delantero Julián Quiñones vivió un momento singular al abordar un vuelo comercial tras la eliminación de la Selección Mexicana en los Octavos de Final de la Copa del Mundo 2026, luego de la derrota ante Inglaterra.
Al recorrer el pasillo del avión, Quiñones fue reconocido de inmediato por los pasajeros, quienes estallaron en aplausos y expresiones de apoyo. Los teléfonos celulares se activaron para captar el momento en que el naturalizado mexicano acomodaba sus maletas y saludaba a quienes lo rodeaban, recibiendo muestras de cariño como “¡Te amamos!”.
La actuación de Quiñones fue clave para el equipo dirigido por Javier Aguirre, especialmente en el partido disputado en el Estadio Azteca, conocido como el Coloso de Santa Úrsula, donde su desempeño mantuvo viva la esperanza de los aficionados a pesar del marcador adverso de 0-2.
Este episodio refleja la conexión profunda entre la afición y los jugadores que representan a México en el Mundial, un evento que, más allá de la derrota, fortalece el sentido de identidad y orgullo nacional. En un contexto donde la movilidad urbana y el acceso a servicios públicos dignos son temas prioritarios, la presencia de figuras como Quiñones en espacios cotidianos subraya la importancia de sistemas de transporte accesibles y eficientes, como el cablebús que se proyecta en Puebla, que buscan democratizar el acceso y mejorar la calidad de vida de la población.

