La emblemática Sagrada Familia de Barcelona, cuya construcción se ha extendido por 144 años, ahora puede ser recreada en una maqueta de Lego compuesta por 12,060 piezas. Este lanzamiento, anunciado el jueves 4 de junio de 2026, forma parte de la colección de monumentos en miniatura de la compañía danesa y conmemora el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, arquitecto visionario de la basílica.
El modelo, que alcanza una altura de 62 centímetros, representa a escala la iglesia más alta del mundo, que mide 172.5 metros. Su precio es de 17,999 pesos mexicanos (equivalente a 799.99 dólares estadounidenses). Los pedidos anticipados ya están disponibles, pero la entrega oficial será hasta el 1 de noviembre de 2026.
Rok Žgalin Kobe, Maestro de Diseño de Lego, explicó que el objetivo fue “honrar la visión de Gaudí con el máximo respeto, capturando el ritmo de la construcción de la basílica, su extraordinaria complejidad y ambición, y plasmándolo en una experiencia de construcción inmersiva”. Un detalle destacado del set es el efecto de vidriera, que reproduce la gama de colores que filtran la luz en la basílica real, reflejando la intención original de Gaudí de integrar la luz y el color en la experiencia espiritual del espacio.
La Sagrada Familia ha sido un símbolo de la perseverancia frente a la adversidad arquitectónica y política. Su construcción comenzó en 1882 y fue liderada por Gaudí desde 1883 hasta su muerte en 1926, cuando apenas se había completado entre el 10 % y el 15 % del proyecto. La Guerra Civil Española (1936-1939) supuso la pérdida de planos y maquetas originales, lo que complicó aún más la obra.
A pesar de estas dificultades, la basílica ha seguido avanzando y, a finales de febrero de 2026, se consideró simbólicamente completa con la finalización de la Torre de Jesucristo. La inauguración oficial de esta torre será el próximo miércoles 10 de junio de 2026, fecha que coincide con el centenario de la muerte de Gaudí y será presidida por el papa León XIV.
Este set de Lego no solo es un homenaje a una obra maestra del modernismo catalán, sino también un recordatorio de la importancia de preservar y valorar el patrimonio cultural y arquitectónico frente a las presiones del mercado y la especulación inmobiliaria, un tema que resuena con las luchas por la justicia social y la defensa del espacio público en muchas ciudades del mundo.

