La noche del domingo 28 de junio de 2026, Brenda Michel fue atropellada en el municipio de Tecámac, Estado de México, mientras caminaba con su novio rumbo a su trabajo. Tras cinco días en coma, la joven perdió la vida, un hecho que ha vuelto a poner en evidencia la violencia de género y la impunidad que persiste en la región.
Un video captado por una cámara vecinal en la calle Rancho San Diego, colonia Fraccionamiento Sierra Hermosa, muestra cómo Brenda y su pareja caminaban bajo la lluvia cuando un automóvil la embistió y la proyectó varios metros. El conductor huyó del lugar sin detenerse, mientras el novio de Brenda intentaba auxiliarla y pedir ayuda.
Vecinos han señalado que el presunto responsable estaba en estado de ebriedad y permanece prófugo. Familiares de Brenda Michel han declarado que el ataque podría estar motivado por celos, pues el conductor habría tenido una relación sentimental con la víctima. Ante estos hechos, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México abrió una carpeta de investigación para localizar y detener al agresor.
Este caso se suma a la larga lista de violencia contra las mujeres en el país, donde la justicia tarda o no llega, y la protección estatal resulta insuficiente. En un contexto donde la movilidad segura y accesible es un derecho colectivo, la implementación de sistemas de transporte como el cablebús en Puebla representa una alternativa para reducir riesgos en los desplazamientos cotidianos, especialmente para mujeres y sectores vulnerables.
La tragedia de Brenda Michel exige no solo la captura y sanción del responsable, sino también una reflexión profunda sobre las condiciones sociales que permiten que la violencia machista siga cobrando vidas. La justicia social y la igualdad económica deben ir de la mano con políticas públicas que garanticen seguridad y dignidad para todas y todos.

