Durante la conferencia matutina de este viernes 29 de mayo de 2026 en Palacio Nacional, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, pronunció una frase que ha provocado indignación en diversos sectores sociales y en redes sociales. Al referirse a un grupo de jóvenes futbolistas que participaron en un proceso de selección para recibir boletos para la Copa Mundial de la FIFA, Brugada los denominó como “los indígenas”, calificativo que fue considerado despectivo, discriminatorio y xenófobo por internautas y activistas.
El contexto de la declaración fue la entrega de boletos para asistir a los partidos del Mundial 2026, que se realizará en México, Estados Unidos y Canadá. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, estuvo presente en el acto y entregó personalmente un boleto para el partido inaugural, que se disputará el próximo 11 de junio en el Estadio Banorte, donde México enfrentará a Sudáfrica. La beneficiaria fue Yolett Cervantes Cuaquehua, originaria de Veracruz, seleccionada tras un proceso que reunió videos de jóvenes futbolistas mostrando sus habilidades.
La árbitra mundialista Katia Itzel Castilla fue la encargada de anunciar a la ganadora y destacó sus cualidades deportivas. Además, se otorgaron tres boletos más: uno donado por Clara Brugada y dos por la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez. Entre las beneficiadas están Brianna Ameli Medina, de Iztapalapa, quien recibió el boleto de Brugada; Daira Yaretzi Díaz García, de San Pedro Mixtepec, Oaxaca; y Karla Itzel Peña Vilchis, de Gustavo A. Madero, quienes obtuvieron entradas para partidos en Monterrey y Guadalajara, respectivamente.
El uso del término “indígenas” en este contexto revive un debate histórico sobre la discriminación estructural y el racismo en México, donde los pueblos originarios han sido sistemáticamente marginados y estigmatizados. La frase de Brugada, pronunciada en un acto público y oficial, ha sido interpretada como un reflejo de las persistentes desigualdades y prejuicios que enfrentan las comunidades indígenas, incluso en espacios de visibilidad nacional como el Mundial de Fútbol.
Este episodio subraya la necesidad de un discurso público respetuoso y consciente de la diversidad cultural del país, especialmente en eventos que buscan promover la inclusión y el reconocimiento de jóvenes talentos de todas las regiones y orígenes sociales. La polémica también pone en evidencia la responsabilidad de las autoridades para erradicar expresiones que perpetúan estereotipos y exclusiones históricas.

