A 17 días del silbatazo inicial del Mundial 2026, la FIFA compartió la lista oficial de las 48 sedes de los centros de entrenamiento (TBC, por sus siglas en inglés) elegidas para que las selecciones participantes se concentren durante la justa y en las que pasarán gran parte del tiempo durante la fase de grupos.
Heimo Schirgi, director de operaciones de la Copa Mundial de la FIFA 2026, afirmó que el proceso de selección y asignación de cada sede representó un reto logístico debido al crecimiento de participantes para esta edición y agregó que las 60 opciones que se eligieron para la lista son instalaciones de élite.
En el contexto de la expansión del torneo, Estados Unidos recibirá a 39 selecciones, la mayor cantidad entre las tres naciones anfitrionas, mientras que México albergará a siete equipos nacionales. Las selecciones que tendrán campamento en territorio mexicano son Colombia (Guadalajara), Irán (Tijuana), Corea del Sur (Guadalajara), Sudáfrica (Pachuca), Túnez (Monterrey), Uruguay (Cancún) y la Selección Mexicana en la Ciudad de México.
La FIFA confirmó oficialmente el cambio de la Selección de Irán de Estados Unidos a México, estableciendo su campamento en el Centro Xoloitzcuintle de Tijuana, sede de los Xolos de la Liga MX. Irán disputará partidos en Los Ángeles ante Nueva Zelanda y Bélgica, además de un duelo ante Egipto en Seattle.
La lista completa de campamentos base para la Copa del Mundo 2026 incluye sedes en Estados Unidos, Canadá y México, distribuidas en 16 ciudades anfitrionas y 25 comunidades adicionales. Entre las instalaciones mexicanas seleccionadas destacan la Academia Atlas FC en Guadalajara, Chivas Verde Valle en Guadalajara, CF Pachuca – Universidad del Fútbol en Pachuca, Rayados Training Centre en Monterrey, Mayakoba Training Centre en Cancún y el Centro de Alto Rendimiento en la Ciudad de México.
La asignación de estos centros de entrenamiento refleja no solo la magnitud logística del evento, sino también la oportunidad para que México muestre su infraestructura deportiva y hospitalidad en un contexto global. En un país marcado por profundas desigualdades y retos sociales, la llegada de selecciones internacionales representa tanto un desafío como una oportunidad para repensar el papel del deporte en la construcción de comunidades más justas y equitativas, lejos de los intereses corporativos que suelen dominar los grandes eventos deportivos.

