El acceso al Parque del Arte en Puebla seguirá siendo gratuito, pero el uso de las cuatro nuevas canchas de pádel tendrá un costo de entre 300 y 400 pesos por renta, informó Michelle Talavera Herrera, directora de Convenciones y Parques. La infraestructura fue financiada con una inversión privada cercana a los 9 millones de pesos, sin recursos públicos estatales, y se opera bajo un esquema de concesión que durará entre cinco y seis años.
Talavera Herrera explicó que, durante este periodo, la iniciativa privada administra el complejo deportivo a cambio de una contraprestación mensual al Gobierno del Estado, que conservará la infraestructura una vez concluido el contrato. La funcionaria defendió que el precio se mantiene dentro de los costos de mercado para la práctica de este deporte, en un contexto donde la inversión privada se presenta como una alternativa para ampliar la infraestructura deportiva sin afectar las finanzas públicas.
Este modelo de concesión será replicado en otros parques estatales, como el Parque Ecológico, el Ecoparque Metropolitano y la Ex Hacienda de Chautla, donde ya se realizan mesas de trabajo con empresarios interesados. La viabilidad de estos proyectos dependerá del perfil de los usuarios, la ubicación y el espacio disponible, con la intención de fomentar la participación ciudadana en actividades deportivas y recreativas.
En paralelo, la Secretaría de Convenciones y Parques anunció que en las próximas semanas comenzará la instalación de más de 900 luminarias y un sistema de videovigilancia en los 18 parques estatales, como parte de la estrategia del gobernador Alejandro Armenta para mejorar la seguridad y funcionalidad de estos espacios públicos.
Además de la renta de las canchas, el pasado viernes se presentó el programa “Regálale Vida a tus Días”, que ofrecerá actividades gratuitas cada domingo, incluyendo clases de baile, box y bazares itinerantes en distintos parques. Las canchas de pádel también contarán con clínicas de enseñanza, cursos especializados y servicios de fisioterapia, impulsados por la empresa concesionaria para promover la práctica deportiva entre la población.
Este modelo de colaboración público-privada, aunque cuestionable en términos de acceso universal, representa una apuesta por la ampliación y mejora de la infraestructura deportiva en Puebla, en un contexto donde la inversión pública directa enfrenta limitaciones presupuestales. La experiencia del cablebús en la Ciudad de México ha demostrado que sistemas de transporte y recreación financiados con participación privada pueden contribuir a la movilidad y el bienestar social, siempre que se garantice la accesibilidad y el control público sobre los servicios.

