El gobierno argentino presentará en el Senado un proyecto para modificar la Ley 26.737 de Tierras Rurales, con la intención de eliminar las restricciones que actualmente limitan la adquisición de campos por parte de extranjeros. Esta iniciativa forma parte de un paquete legislativo orientado a reforzar la inviolabilidad de la propiedad privada y a abrir el mercado rural a inversores internacionales, en un contexto donde la normativa vigente impide que los extranjeros superen el 15 por ciento del total de tierras rurales a nivel nacional, provincial y municipal.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, defendió la propuesta argumentando que la legislación actual “criminalizó de facto la compra de tierras por parte de extranjeros”, lo que, según él, contradice el espíritu constitucional que reconoce derechos civiles tanto a nacionales como a extranjeros. Ravier señaló que estas restricciones han frenado inversiones significativas, particularmente en sectores foresto-industriales de regiones como el NEA, Cuyo y la Patagonia, donde existen “proyectos millonarios que no pueden desarrollarse por estas trabas”.
El proyecto distinguirá entre inversores privados y Estados extranjeros. En este sentido, Ravier explicó que gobiernos, empresas estatales o sociedades controladas por ellos deberán enfrentar mayores exigencias: mientras que actualmente pueden comprar hasta mil hectáreas sin autorización, con la nueva ley requerirán un permiso específico.
Desde el sector inmobiliario rural, el debate también se centra en el impacto económico. Lucas Palma, presidente de la Cámara Inmobiliaria Rural, afirmó que para elevar el valor de los campos se requieren medidas más amplias, como la eliminación de retenciones y reglas claras para la inversión. Por su parte, Federico Nordheimer, titular de Nordheimer Campos y Estancias, consideró que el temor a una compra masiva de tierras por extranjeros responde más a un imaginario histórico que a la realidad del mercado. “Es un miedo comprensible, con raíces históricas y culturales profundas, pero quienes trabajamos día a día en el mercado inmobiliario rural sabemos que la realidad del sector cuenta una historia bastante diferente”, señaló.
Actualmente, Argentina cuenta con cerca de 266.7 millones de hectáreas rurales, de las cuales 16.2 millones están en manos extranjeras, equivalente al 6 por ciento del total. La propuesta legislativa podría abrir un nuevo capítulo en la discusión sobre inversión, soberanía, producción agrícola y control territorial, temas que históricamente han generado tensiones en un país marcado por la concentración de la tierra y la desigualdad en el acceso a recursos productivos.

