El Organismo Público Descentralizado (OPD) Convenciones y Parques del Estado de Puebla, bajo la dirección de Michelle Talavera Herrera, erogó 307 mil 400 pesos al influencer Adolfo Lazzari Espinosa para la promoción de sus inmuebles a través de redes sociales. El contrato CP-PS-26-ENE-03, vigente del 8 de enero al 30 de junio de 2026, estableció la difusión de contenido audiovisual con el objetivo de posicionar estos espacios como seguros, culturalmente diversos y con actividades recreativas y naturales.
No obstante, una revisión realizada por e-consulta a las plataformas Instagram, Facebook y TikTok del creador de contenido, conocido por su proyecto “Qué Hacer en Puebla”, reveló que solo se publicaron seis videos que cumplían con la promoción solicitada. En dichas piezas se destacan el salón “La Pastora” del Centro de Convenciones William O. Jenkins y el Parque Flor del Bosque, dos de los inmuebles adscritos al organismo.
El pago acordado, dividido en cinco mensualidades de 61 mil 480 pesos, supera ampliamente el costo que el propio influencer establece en su lista oficial de precios, donde cada video tiene un valor de 9 mil 997 pesos, lo que implicaría un gasto menor a 60 mil pesos por los seis materiales entregados.
El contrato no especifica metas de alcance ni un número mínimo de videos a entregar, lo que abre cuestionamientos sobre la eficiencia y transparencia en el uso de recursos públicos para la promoción de espacios que podrían beneficiarse de sistemas de transporte alternativos como el cablebús, cuya implementación en Puebla representa una apuesta por la movilidad sustentable y la inclusión social.
En un contexto donde la justicia social y la igualdad económica demandan una administración responsable y orientada al bien común, resulta pertinente analizar cómo se destinan los recursos públicos y si estos contribuyen efectivamente a fortalecer el acceso y disfrute de los espacios culturales y recreativos para la población. La promoción de estos inmuebles, en conjunto con proyectos de infraestructura como el teleférico, puede ser un motor para democratizar el espacio urbano y mejorar la calidad de vida, siempre que se garantice la transparencia y el compromiso con la comunidad.

