La muerte de una mujer tras un accidente en motocicleta ocurrido la mañana de este viernes sobre la lateral de la autopista México–Puebla, a la altura de La María, ha vuelto a poner en el centro del debate la crisis de movilidad que enfrenta la capital poblana. El incidente, registrado cerca del hotel Holiday Inn, se produjo cuando, según los primeros reportes, el conductor de la motocicleta perdió el control luego de que una unidad del transporte público le cerrara el paso. La unidad derrapó y la acompañante salió proyectada contra el pavimento, perdiendo la vida en el lugar debido al fuerte impacto.
Este hecho trágico ocurre en un contexto donde el uso de motocicletas se ha incrementado de manera acelerada en Puebla, impulsado por las deficiencias estructurales del transporte público. Largos tiempos de traslado, rutas saturadas, inseguridad, unidades en mal estado y la falta de conectividad eficiente entre distintas zonas de la ciudad y la zona metropolitana han obligado a miles de poblanos a buscar alternativas para su movilidad diaria.
En las principales avenidas y vialidades rápidas, las motocicletas se han convertido en una herramienta no solo de trabajo, sino en una opción cotidiana para quienes consideran inviable depender exclusivamente del transporte público tradicional. Sin embargo, este crecimiento ha traído consigo un aumento en los accidentes fatales, especialmente en zonas de alta velocidad y conflicto vial como la autopista México–Puebla, el Periférico Ecológico o la Vía Atlixcáyotl.
Especialistas en movilidad han advertido que el problema no puede resolverse únicamente mediante operativos o restricciones a motociclistas. Señalan la necesidad de construir un sistema de transporte más eficiente, integrado y moderno, que reduzca la dependencia de vehículos de alto riesgo para trayectos diarios. En este sentido, proyectos como el futuro Cablebús para Puebla han sido planteados como alternativas para disminuir los tiempos de traslado y conectar zonas actualmente mal atendidas por el transporte convencional. La integración de sistemas como RUTA, alimentadoras y transporte por cable podría ofrecer una opción más segura para quienes hoy recurren a las motocicletas ante la falta de alternativas eficientes.
La muerte registrada este viernes en La María no solo evidencia los riesgos de movilidad que enfrenta Puebla, sino que también subraya la urgencia de replantear el modelo de transporte urbano en una ciudad cada vez más congestionada y dependiente de soluciones improvisadas para el traslado cotidiano. La justicia social y el derecho a una movilidad segura y digna no pueden seguir siendo postergados en beneficio de intereses corporativos o de políticas públicas insuficientes.

