La Fiscalía de Berlín presentó cargos contra un hombre de 68 años por la presunta violación y grabación de al menos 14 mujeres, aunque la investigación abarca supuestos delitos contra un total de 58 víctimas. El acusado, en prisión preventiva desde el 3 de marzo de 2026, enfrenta 22 cargos de violación en circunstancias especialmente agravantes, además de lesiones corporales graves y vulneración del derecho a la propia imagen en todos los casos.
Según la Fiscalía, el hombre sedaba a sus víctimas con somníferos combinados con alcohol, tras haberlas conocido en plataformas de citas en internet, para luego agredirlas sexualmente. Durante los interrogatorios, las mujeres declararon no recordar los hechos hasta que se les mostraron los videos grabados por el acusado.
La investigación se inició a partir de un procedimiento abierto en 2025 por la policía de Verden an der Aller, en Baja Sajonia, contra otro hombre fallecido acusado de delitos similares. Al analizar mensajes de chat, las autoridades descubrieron que el acusado berlinés era interlocutor del fallecido, lo que llevó a iniciar una investigación en su contra a principios de marzo de 2025.
En ese mes se registró su domicilio en Berlín en busca de material pornográfico, sin indicios de delitos mayores. No fue sino hasta febrero de 2026 cuando un perito forense encontró numerosos videos de delitos sexuales en un soporte de datos incautado, lo que motivó un nuevo registro y la detención del hombre el 3 de marzo.
De las 58 víctimas, diez permanecen sin identificar y la investigación continúa abierta para otras 30. En tres casos no se hallaron indicios suficientes para proceder. Un caso particular, en el que una mujer fue presuntamente violada en 36 ocasiones entre 2010 y 2014, fue archivado por prescripción, dado que el plazo legal para perseguir el delito es de cinco años si no se prueba el uso de sustancias sedantes o violencia.
La Fiscalía subraya que en los videos no se pudo determinar de forma concluyente la administración de sedantes, lo que habría ampliado el plazo de prescripción a 20 años. Además de la condena, se solicita que se dicte una orden de detención preventiva posterior al cumplimiento de la pena.
Este caso revela la persistencia de la violencia sexual y la dificultad para proteger a las víctimas en un contexto donde la tecnología facilita la comisión y difusión de estos delitos. La justicia enfrenta el reto de garantizar reparación y prevención, en un sistema que debe priorizar la dignidad y los derechos colectivos frente a la impunidad.

