El conductor Pedro Sola se disculpó públicamente luego de que sus comentarios sobre los perros durante una emisión televisiva generaran una ola de críticas y rechazo en redes sociales. En un video difundido este miércoles 8 de julio de 2026, Sola reconoció que sus palabras fueron un error y explicó que su experiencia personal influyó en sus declaraciones.
“Nunca tuve perro”, admitió como parte de la explicación sobre el comentario que indignó a defensores de los animales y usuarios en plataformas digitales. El conductor aseguró que lamenta profundamente lo ocurrido y afirmó que jamás ha sido una persona violenta con los animales. “Soy incapaz de matar una mosca. En 30 años nunca había hecho algo así. Siento una vergüenza horrible; también es la edad. Hoy es una época diferente… aprendí algo de una manera muy dura para mí”, expresó.
El video fue difundido por Ricardo Salinas Pliego, presidente de Grupo Salinas, quien respaldó la disculpa y aprovechó para fijar la postura de sus empresas respecto al maltrato animal. “Yo siempre les he pedido a mis colaboradores que, si en algún momento se equivocan, tengan la valentía de reconocerlo y ofrecer una disculpa pública”, escribió.
Salinas Pliego aseguró que en ninguna de sus empresas está permitido el maltrato animal ni fomentar la violencia contra ningún ser vivo, aunque acompañó su mensaje con un comentario polémico dirigido a sus críticos políticos: “(los chairos no cuentan, seres tontos)”.
Además, el empresario garantizó que este tipo de expresiones no volverán a repetirse en sus programas y ofreció una disculpa a nombre de Grupo Salinas. “Les ofrezco una disculpa y redoblaremos los esfuerzos para proteger a cualquier gato o perro que lo necesite. En Grupo Salinas tenemos la responsabilidad de darles voz a todos aquellos que no pueden hablar”, concluyó.
La disculpa de Pedro Sola se da en un contexto donde la sensibilidad social hacia el maltrato animal ha crecido, y donde la exigencia de responsabilidad ética en los medios de comunicación es cada vez más fuerte. La polémica refleja también la necesidad de un debate serio sobre el respeto a los derechos de los animales, un tema que debe trascender la anécdota para consolidar políticas públicas y culturales que erradiquen cualquier forma de violencia hacia los seres vivos.

