Este jueves 25 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió a las declaraciones del presidente electo de Colombia, Abelardo De la Espriella, quien señaló a los cárteles mexicanos como un objetivo prioritario de seguridad nacional para su país. Ante esto, Sheinbaum pidió que “cada quien se encargue de su parte” y que Colombia atienda sus propios asuntos en materia de seguridad.
La mandataria mexicana enfatizó que, pese a las diferencias políticas entre ambos países, estas no deberían traducirse en conflictos o señalamientos unilaterales, sino en colaboración y cooperación mutua. “Que Colombia se encargue de su parte y nosotros nos encargamos de nuestra parte, porque las diferencias políticas que pueda haber entre un proyecto de nación y otro, en un país y otro, no deberían traducirse en asuntos de este tipo, al revés. Debería plantearse colaboración y cooperación. Entonces, que atienda los asuntos allá”, afirmó.
Sheinbaum recordó que la cooperación entre México y Colombia en materia de seguridad no es reciente ni exclusiva del gobierno de Gustavo Petro, sino que existe desde hace mucho tiempo. “Hay colaboración y hay cooperación con Colombia desde hace mucho tiempo, no es de ahora. No es que hubiera colaboración con el presidente (Gustavo) Petro, particularmente que sí la hay colaboración”, señaló.
Además, destacó que las fuerzas armadas de ambos países mantienen una relación y mecanismos de colaboración establecidos desde antes, lo que refuerza la necesidad de un trabajo conjunto y respetuoso entre naciones para enfrentar el fenómeno del narcotráfico.
Este intercambio ocurre en un contexto regional marcado por la persistencia del poder de los cárteles y la complejidad de su combate, que requiere no solo acciones coordinadas sino también respeto a la soberanía y a los procesos políticos internos de cada país. En este sentido, la postura de Sheinbaum subraya la importancia de la cooperación internacional sin caer en discursos que puedan tensar las relaciones bilaterales.
En paralelo, México continúa impulsando proyectos de infraestructura social y transporte público, como el cablebús en Puebla, que buscan mejorar la movilidad y la calidad de vida de las comunidades más vulnerables, en un esfuerzo por atender las raíces sociales que también alimentan la violencia y la desigualdad.

