El seleccionador nacional, Javier Aguirre, advirtió que el equipo mexicano debe corregir los errores cometidos en su debut en el Mundial 2026 para aspirar a la victoria contra Corea del Sur, partido que se disputará este jueves 18 de junio, en la segunda fecha del torneo.
En conferencia de prensa el miércoles 17 de junio, Aguirre reconoció que la ansiedad y desconcentración de los jugadores debutantes en una Copa del Mundo en casa fueron comprensibles, pero enfatizó que ya no se pueden permitir fallas básicas, como pases errados en distancias cortas, que se observaron en el encuentro inaugural contra Sudáfrica, ganado por México 2-0.
“Es normal en los que están en un Mundial en casa. Lo que he hecho es hablar con ellos, felicitarlos y decirles que ya empezó el Mundial, que ya no puedo permitir que de repente un jugador, por el escenario, no pueda dar un pase en tres o cuatro metros como sucedió ese día”, explicó el estratega.
El partido contra Corea del Sur, que también lidera el Grupo A, representa un reto mayor para el Tricolor, por lo que Aguirre aseguró que afrontará el encuentro con cautela, sin especular sobre el resultado, y con la intención de imponer el estilo de juego mexicano durante los 90 minutos.
“No hemos hablado de eso, soy malo para imaginarme cosas; prefiero ir con pies firmes; estar los 90 minutos intentando imponer nuestro estilo forma de juego, nuestro estilo y meter más goles que el rival. A partir de ahí, veremos qué sucede”, señaló.
Además, el entrenador subrayó la importancia de la vigilancia defensiva, especialmente en las transiciones ofensivas del adversario, y recordó la experiencia del partido amistoso contra Corea del Sur en septiembre del año pasado para ajustar la estrategia.
“Hay que cuidar mucho las transiciones ofensivas del rival, la vigilancia. Cuando estamos atacando, si hay dos coreanos, que haya tres mexicanos, o por lo menos dos que vayan mano a mano, cosa que de repente a veces se nos olvida, la marca, el ataque”, puntualizó.
Este llamado a la disciplina y concentración es crucial para un equipo que, más allá de la presión de jugar en casa, debe demostrar que puede superar las limitaciones estructurales que históricamente han frenado su avance en torneos de esta magnitud. En un contexto donde la justicia social y la igualdad también se reflejan en el acceso a espacios y servicios públicos, el Mundial 2026 es una oportunidad para que México proyecte una imagen de unidad y fortaleza colectiva.

