El gobierno mexicano advirtió este martes 16 de junio de 2026 que rechazará la solicitud de detención con fines de extradición contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, si Estados Unidos no entrega las pruebas que sustenten las acusaciones de vínculos con la delincuencia organizada. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo hizo esta declaración durante su conferencia de prensa matutina, donde enfatizó que hasta el momento no se han recibido ni las pruebas ni los documentos formales relacionados con la solicitud presentada por una oficina del Departamento de Justicia estadounidense.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, complementó que ni Rocha Moya ni otros exfuncionarios de Sinaloa han solicitado medidas de protección al gobierno federal, y que el gobernador con licencia cuenta únicamente con escoltas estatales.
Sheinbaum explicó que, en ausencia de pruebas, México puede rechazar la solicitud de detención urgente, aunque la Fiscalía General de la República continúe con sus investigaciones. Además, recordó que Estados Unidos tiene la opción de solicitar formalmente la extradición dentro de un proceso judicial, el cual también requeriría la presentación de pruebas suficientes.
La presidenta recordó que esta situación no es inédita y que México enfrenta casos similares con solicitudes de extradición hacia Estados Unidos. Citó como ejemplo el caso del exgobernador de Tamaulipas, cuya detención urgente fue rechazada por falta de pruebas, y mencionó que existen entre 10 y 15 casos similares, algunos de los cuales han sido presentados en México.
Finalmente, Sheinbaum puntualizó que no hay un plazo establecido para la entrega de documentos relacionados con la detención de Rocha Moya y otros exfuncionarios sinaloenses, y reiteró que hasta ahora no se han recibido las pruebas que sustenten las acusaciones.
Este episodio refleja la complejidad y la tensión que persisten en la cooperación judicial entre México y Estados Unidos, en un contexto donde la lucha contra la delincuencia organizada sigue siendo un desafío central para la justicia y la seguridad en ambos países.

