Después de nueve meses de incertidumbre y debate, este jueves el Congreso del Estado de Puebla aprobó la concesión de los paraderos de autobuses al gobierno municipal encabezado por Pepe Chedraui, otorgando la administración de estos espacios por un periodo de 10 años.
La decisión fue tomada en sesión ordinaria con 33 votos a favor, uno en contra y cinco abstenciones. El único voto en contra provino de Fedhra Suriano, representante de Movimiento Ciudadano, mientras que las abstenciones correspondieron a los integrantes de la bancada panista: Marcos Castro, Rafael Micalco, Susana Riestra, Luana Amador y Celia Bonaga.
Con esta resolución, el gobierno municipal de Puebla podrá avanzar en la concesión de aproximadamente 401 paraderos de transporte público en la capital. El proyecto contempla no solo la administración, sino también la intervención y modernización de estos espacios, incluyendo la instalación de cámaras de videovigilancia, luminarias, botones de pánico y servicio gratuito de internet, así como el aprovechamiento comercial y publicitario mediante mobiliario urbano y MUPIS en vialidades de competencia municipal.
La iniciativa fue enviada por el Ayuntamiento de Puebla al Poder Legislativo en agosto de 2025 y permaneció en análisis dentro de comisiones durante varios meses antes de ser sometida a votación en el pleno. La aprobación de este esquema de concesión representa un paso significativo en la gestión de los espacios públicos de la ciudad, aunque no está exenta de cuestionamientos sobre el modelo de administración y los intereses comerciales involucrados.
En un contexto donde la gestión de los bienes públicos suele estar marcada por la influencia de intereses privados y corporativos, la decisión del Congreso de Puebla abre el debate sobre la necesidad de garantizar que estos espacios respondan a las necesidades colectivas y no solo a la lógica del lucro. La vigilancia ciudadana y la transparencia en la ejecución de este proyecto serán fundamentales para asegurar que la modernización de los paraderos beneficie realmente a la población y no se convierta en una oportunidad más para la privatización de los servicios públicos.

