El ex técnico argentino Ricardo Antonio La Volpe, recordado por su paso en la Selección Mexicana durante el Mundial de Alemania 2006 y por sus etapas en clubes como Guadalajara, Tigres y América, desató una fuerte controversia al referirse de manera despectiva hacia la afición mexicana justo antes de la Final del Mundial 2026.
En un video difundido en redes sociales, La Volpe fue cuestionado sobre su pronóstico para el partido decisivo entre Argentina y España. Visiblemente molesto, respondió con una acusación directa: “Los únicos que se venden son ustedes los mexicanos”. Esta declaración, emitida en un contexto de análisis post-partidos y expectativas frustradas en la justa mundialista, apuntaba a que los mexicanos priorizan intereses personales o externos por encima del patriotismo y el compromiso con la Selección Nacional.
La reacción en México no se hizo esperar. Miles de usuarios en redes sociales reprocharon las palabras del ex entrenador, recordándole que gran parte de su carrera y éxito económico se construyeron en territorio mexicano, donde fue bien recibido y remunerado. Los comentarios en su contra fueron duros, con llamados a que “se vaya del país” y calificativos como “malagradecido” o “pinche momia, tragaste de los mexicanos”, reflejando un enojo generalizado entre la afición.
La polémica dividió opiniones, aunque predominó el rechazo hacia el tono y el fondo de sus declaraciones, consideradas una falta de respeto hacia la afición y el país que lo acogió.
Horas después, el propio La Volpe publicó un mensaje en sus redes sociales para ofrecer disculpas y aclarar su postura. Aseguró que su respuesta se dio en un contexto de conversación informal, cuando le preguntaron a qué selección apoyaría en la Final. “Soy argentino y, naturalmente, apoyo a Argentina”, explicó, lamentando que sus palabras fueran malinterpretadas. Añadió que nunca tuvo la intención de ofender a México ni a su gente, y agradeció el cariño y las oportunidades que le brindó el país a lo largo de su carrera.
Este episodio ocurre en un momento de alta sensibilidad para el futbol mexicano, que busca consolidar su identidad y orgullo tras la organización y participación en el Mundial 2026, un evento que ha puesto en el centro del debate la relación entre la afición, la selección y los valores colectivos que deben prevalecer en el deporte nacional.

