El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, fue detenido este jueves al mediodía en Ensenada por agentes federales que cumplimentaron una orden de aprehensión en su contra, derivada de una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntos delitos de delincuencia organizada y contrabando de combustible, conocido como huachicol fiscal.
Tras su captura, Ruffo Appel fue trasladado por vía terrestre a Tijuana bajo un operativo de seguridad escoltado por unidades de la Secretaría de Marina. Fue ingresado poco después de las 16:00 horas a las instalaciones de la FGR, donde quedó a disposición del Ministerio Público Federal. En el mismo convoy fue detenido el empresario Ricardo Thompson Navarro, quien también permanece bajo custodia.
La detención ha generado inquietud entre familiares y excolaboradores del exmandatario. Lamberto Astorga, empleado cercano a Ruffo, relató que recibió una llamada alrededor de las 13:00 horas en la que el exgobernador le informó sobre su detención, aunque sin mostrar preocupación. Astorga también entregó medicamentos esenciales para la salud de Ruffo, como pastillas para la presión y una mascarilla de oxígeno, que fueron recibidos por las autoridades federales.
Sin embargo, la familia denunció un trato opaco y restrictivo por parte de la FGR. Una de las hijas de Ruffo acudió al edificio federal para conocer la situación de su padre y solicitar la orden de aprehensión, pero fue negada bajo el argumento de que el exgobernador estaba en un lugar de traslado rumbo a la Ciudad de México. “Me dijeron que no puede recibir a nadie… me negaron ver la orden de aprehensión, con claridad y en orden, y eso me preocupa”, expresó Verónica Ruffo.
Ernesto Ruffo Appel es una figura emblemática de la transición democrática en México. En 1989 se convirtió en el primer gobernador de oposición al PRI en la historia moderna del país, al ganar la gubernatura de Baja California como candidato del Partido Acción Nacional (PAN), rompiendo más de seis décadas de hegemonía priista en los gobiernos estatales. Además, fue presidente municipal de Ensenada, comisionado para Asuntos de la Frontera Norte durante el gobierno de Vicente Fox, senador de 2012 a 2018 y diputado federal de 2018 a 2021.
El exsenador y exalcalde de Tijuana Héctor Osuna Jaime calificó la detención como un acto injusto y un “espectáculo montado” con fines políticos: “Ernesto Ruffo no merece esto, merece un trato digno y todo México no merece esto. Es una clara violación, un claro espectáculo montado para, según ellos, equilibrar lo que se les viene encima a Morena”.
Al caer la noche, un nuevo operativo con apoyo de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana trasladó a Ruffo Appel y al empresario al aeropuerto de Tijuana, donde abordaron un avión con destino a Toluca. Se informó que el exgobernador sería ingresado al Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) del Altiplano.
Este caso pone en evidencia la tensión entre el uso del aparato judicial y las garantías de derechos humanos, en un contexto donde la justicia debe ser aplicada con transparencia y respeto a la dignidad, especialmente cuando se trata de figuras históricas que marcaron un cambio político en el país.

